jueves, 23 de mayo de 2013

Nos desmoronamos. Nos hundimos. Nos morimos. Nos alejamos. Nos rompemos y sobretodo nos separamos. 

Parece ser que ésta historia llega a su final, ¿todas las historias de amor tienen uno, no? O al menos eso dicen. Sea como sea, parece ser que mis historias lo tienen siempre. Puede que sea por mi culpa, debo ser una gafe que termina con los sentimientos de la gente.

Pero, en fin, mi historia con él se esfuma. Las cosas no salen como una desea y es entonces cuando todo se nos viene encima

A veces lo único que pido es que me sorprenda. Y aseguro que no es difícil sorprenderme. He perdido la cuenta de todas las veces que he soñado que me venía a buscar a la puerta del instituto. Son demasiadas las ocasiones en las que le he imaginado a él, en la puerta de mi casa, con unos buenos donuts de chocolate. También son muchas las veces en las que he deseado verle en la jodida entrada de clase. Dispuesto a abrazarme delante de todos. Dispuesto a besarme sin pensar en lo que dirán los demás. Y ya no hablemos de las ganas que tengo de que me diga entre achuchones "Tú hoy te vienes conmigo, ya he convencido a tu madre"

A lo mejor mi problema es que tengo unas expectativas muy diferentes a las que tiene él. ¿Acaso puede ser que no me quiera como yo le quiero?  

Sé que no soy la mejor persona, ni si quiera estoy entre una de ellas, pero yo me mojo el culo por esto. Lucho lo que puedo por seguir con él y no dejo que nadie me quite lo que es mío

Pero dime, si lo que es mío, deja de serlo... ¿Qué hago yo?



Y es que estoy enamorada de su espalda,
 pero no me gustaría que fuera lo último que vea de él.

martes, 14 de mayo de 2013

Y aunque él no se de cuenta y no sospeche nada, le tienes en un examen continuo
Quieres conocer sus habilidades para hacerte feliz. Necesitas saber cómo reacciona en según que situaciones. Y gracias a estas pruebas involuntarias en la que se encuentra sometido, te das cuenta que no confía en ti
Que puede que quiera controlarte demasiado, sin poder hablar con nadie más que no sea él.  Que las cosas no son tan distintas al pasado. Sientes que la bordería y las malas costumbres abundan en vuestras conversaciones. 

Cada frase, cada icono, cada foto, cada detalle.. es una pregunta de este supuesto examen. Y es entonces cuando te paras a pensar y ves que está fallando demasiado. Te da miedo que NO sea capaz de APROBAR

De momento puedes seguir con esto, pero cada vez que falla, te baja un punto de ánimo a ti. 
Solo esperas que las cosas cambien y que estudie un poco más para la siguiente pregunta

domingo, 12 de mayo de 2013

Y poco a poco te das cuenta de que la vida cambia por completo y demasiado rápido. Que cuando te estás acostumbrando a estar sola, vuelve a aparecer esa persona con la que habías conseguido sonreír, pero también derramar millones de lágrimas

Esa persona, aparece como si nada, como si todo el dolor hubiera sido una jodida pesadillaAparece así, sin más, en un abrir y cerrar de ojos. Y tú te ves perdida, pensando "¿Y ahora, qué?" 

Sientes que las cosas pueden volver a torcerse en un momento u otro. Y aunque no quieras estar distante con él, lo estás. Y no te das cuenta de que así lo vas perdiendo lentamente. 

Y es que solo puedes estar pensando en una cosa:
Piensas que si has vuelto a tenerle contigo tan rápido, igual de rápido puede volverse a ir. 

viernes, 10 de mayo de 2013


Tener miedo es jodidamente jodido. 

¿Qué por qué lo sé? Pues por qué yo lo tengo. 

No le tengo miedo al "coco" ni a la oscuridad. Ni siquiera le tengo miedo a los espíritus que aún no se han ido. Seré rara, pero tampoco me asusto al ver un borracho chillándome por la calle.
Tampoco me refiero al miedo de suspender un examen, ni esa jodida sensación de terror que te entra cuando ves 234564324 llamadas perdidas de tu madre

A lo que yo le tengo miedo de verdad es a PERDERLE, por qué es imaginar que vuelvo a sentir lo que sentí en ese momento y juro por dios que me entra pánico. Empiezo a temblar y termino llorando, como cuando tenía 7 años.

Y eso me pasa por qué no quiero volver a las noches en las que para dormir tenía que beber 3 o 4 chupitos de tequila. En los que para dejar de llorar tenía que fumarme un puto cigarro

Esos días en los que me miraba en el espejo y lo único que pensaba era "La has cagado, gilipollas"

Pero puede que el miedo que siento no es por él, a lo mejor es por mí, por no querer volver a sentirme así de hundida

martes, 7 de mayo de 2013

Sábado 3 de Mayo de 2013.

Hoy le he visto. 

Hemos quedado para hablar un poco las cosas, pero hemos hecho de todo menos hablar. Estar con él me ha vuelto a hacer reír, he vuelto a ser la niñata que era antes a su lado. Ha sido como cuando estábamos juntos y eso me ha hecho pensar. A su lado soy feliz, siempre y cuando las cosas no se tuerzan. Él tiene esa fuerza para hacerme levantar cabeza. Es de esas personas que te lo dicen todo con la mirada.

Le tenía mucho odio, sí, pero a sido abrazarle y olvidarme de todo. Olvidarme de todas las veces que me ha fallado y olvidarme por completo de las lágrimas que me hizo derramar. Y no hablemos ya de cuando me besa, por que cuando lo hace subo al cielo.

Solo hay una cosa que me da miedo: A r r e p e n t i r m e . 
Por qué estoy llena de dudas respeto a lo que estamos haciendo. 






Martes 7 de Mayo de 2013

Las cosas empiezan a torcerse.

Sinceramente, tenía muchas ilusiones metidas en él. Pensaba que de una vez por todas las cosas funcionarían y que seríamos felices como tantas veces hemos soñado. 

P e r o . . . 
A la mínima pelea que tenemos, explotamos los dos. El pasado es más fuerte que nosotros y los celos nos vencen una vez más. Sus paranoias le hacen desconfiar de mí y yo estoy que no aguanto otra caída más. 
Por qué yo solo me preocupo por él, por nosotros. Pero su odio le gana y hace que me hunde yo.
Solo quería estar con él, como cuando las cosas iban a la perfección. 

Y ahora, cada día que pasa, le noto más alejado de mí.



jueves, 2 de mayo de 2013

Si le ves dile que me has visto mejorada y que hay alguien a mi lado que me tiene enamorada. Que los días se han pasado y ni cuenta yo me he dado, que no me ha quitado el sueño y que lo nuestro está olvidado. Dile que yo estoy muy bien, que nunca he estado mejor, si piensa que yo me muero porque el no está... ¡Que va!, Dile que al final de todo, se lo voy a agradecer, aunque pensándolo bien, dile que ya no me ves. Si le ves dile que ya no espero su llamada, y que ya no me despierto en plena madrugada y que ya no le recuerdo... 

Ah, y que ya no me hace falta, 
dile que ya estoy curada y que lo nuestro ya es pasado. 



Aunque no sea verdad, tú díselo.